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domingo, 14 de junio de 2015

Test "Subrayado y Anotaciones"

Test "Subrayado y Anotaciones"
(Soluciones al final)
1.- Antes de subrayar un texto hay que...
Leerlo.
Hacer el esquema.
Estudiarlo.
2.- Subrayar y realizar anotaciones al margen puede servir para...
Mejorar la autoestima.
Desarrollar la capacidad de síntesis.
Desarrollar la memoria.
3.- Si hay un párrafo entero que deseo subrayar...
Subrayaré todas las líneas.
Haré un círculo alrededor del párrafo.
Pondré un corchete al margen.
4.- Utilizar signos o abreviaturas en las anotaciones...
Es bueno porque ahorra espacio.
Es malo porque se ensucia el libro.
Es malo porque nadie más lo entenderá.
5.- ¿Qué parte del texto debo subrayar?
                                            Básicamente, todo.
Es malo porque se ensucia el libro.
Solo los sustantivos y adjetivos.
6.- El subrayado y las anotaciones se deben realizar en materias de...
Ciencias.
Letras.
Ambas.
7.- Subrayar puede servir para...
           Desarrollar el sentido crítico.
Desarrollar la memoria.
Ambas.
8.- Si saqué un libro de la biblioteca... ¿Debo subrayar?
            Sí, así sirve también a los demás.
No, haré una ficha sobre él.
No, me compraré ese libro.
9.- Si me surgen dudas mientras subrayo o hago las anotaciones marginales...
      Rodearé de boli el párrafo dudoso.
                                      Pondré una tira de papel que sobresalga.
                                      Haré una fotocopia de la página.
10.- Subrayar sirve para...
                                    Favorecer la posterior confección de esquemas.
No distraerse.
Ambas.















Soluciones al test "Subrayado y Anotaciones"
1.- Antes de subrayar un texto hay que...
Leerlo.
2.- Subrayar y realizar anotaciones al margen puede servir para...
Desarrollar la capacidad de síntesis.
3.- Si hay un párrafo entero que deseo subrayar...
Pondré un corchete al margen.
4.- Utilizar signos o abreviaturas en las anotaciones...
Es bueno porque ahorra espacio.
5.-¿Qué parte del texto debo subrayar?
Ideas principales y datos a recordar.
6.- El subrayado y las anotaciones se deben realizar en materias de...
Ambas.
7.- Subrayar puede servir para...
Desarrollar el sentido crítico.
8.- Si saqué un libro de la biblioteca... ¿Debo subrayar?
No, haré una ficha sobre él.
9.- Si me surgen dudas mientras subrayo o hago las anotaciones marginales...
Pondré una tira de papel que sobresalga.
10.- Subrayar sirve para...
Ambas.


viernes, 13 de enero de 2012

ESTUDIAR MEJOR: CLAVES DEL ÉXITO

Material de Apoyo al Estudiante y la Familia
Estudiar mejor: Claves del éxito

La sabiduría popular dice que el éxito en la vida depende de dos ingredientes: inteligencia y afán de triunfar, pero que el primero fracasa sin el segundo: lo importante es la voluntad.
Los expertos en educación han trasladado esa misma escala de valores tradicional al estudio, y aseguran que para aprender es mucho más importante la voluntad que nuestra capacidad mental. Cualquier ser humano que sepa leer es capaz de aprender. Es cierto que algunas personas parecen haber nacido dotadas para el estudio, ya que asimilan y retienen los datos más rápidamente que otras, pero en general aprender es, simplemente, una cuestión de disciplina y de tesón Incluso los superdotados físicos no conseguirían ni un triunfo deportivo sin muchas horas de entrenamiento y esfuerzo. Aprender es sencillo, sólo hay que proponérselo. Y para empezar, nada mejor que establecer cuáles son tus prioridades.

¿Qué es lo que necesitas?

1. ESTAR EN BUENAS CONDICIONES FÍSICAS"Mens sana in corpore sano". Cerebro y cuerpo forman el mismo conjunto, y cuando estamos enfermos o débiles perdemos capacidad para pensar. Las dietas que nos desequilibran o los excesivos trasnoches que nos agotan impiden estudiar. Hay que seguir una alimentación suficiente y racional, y practicar un ejercicio físico moderado, como mínimo pasear. Es imprescindible dormir una media de 8 horas, porque durante el sueño el cerebro procesa la información y se fortalece.


2. TENER LAS IDEAS CLARAS

El primer paso al disponerte a estudiar es motivarte, poner toda tu energía en el empeño de aprender. Conviene que te fijes unos objetivos, dividir el empeño general de aprender en etapas más pequeñas. Ten un buen nivel de autoestima: incluso cuando alguna asignatura se te atraviese, debes confiar en ti. Robustece tu sentido de superación: cuando te gane el desánimo lo mejor es pensar en las ventajas y el progreso social que conseguiremos con nuestro esfuerzo. Cada día, al ponerte a estudiar, repasa lo aprendido el día anterior, comprobarás lo que realmente has avanzado. Concéntrate poniendo los cinco sentidos en el estudio. Domina las emociones: tensión, angustia y ansiedad van unidas al estudio, pero te restan energía y concentración. Supéralas destensando tu cuerpo.

3. DISPONER DE UN LUGAR ADECUADO.

Es importante estudiar siempre en el mismo sitio porque la familiaridad con el entorno ayuda. Crea tu propio espacio cerca de una ventana, instala una mesa grande para distribuir apuntes, libros... Es importante el orden en tu mesa para que no pierdas el tiempo. El frío nos impide concentrarnos y el calor nos agota, lo ideal es conseguir unos 18 ó 20º grados.
Cómo estar más cómodo.

· Si tu mesa es menos de lo que necesitas completa tu espacio con una pequeña mesa auxiliar o una banqueta donde colocar cosas.
· Si tienes que estudiar con luz artificial usa bombillas que no den reflejos.
· Coloca las lámparas a tu izquierda si eres diestro y a la derecha si eres zurdo, para que no tapes el foco.
· Usa una silla cómoda y atriles para no tener que agachar el cuello. Una mala postura disminuye las horas de rendimiento.
Lo que nunca debes hacer


1. Dejarlo todo para el último momento e intentar preparar un examen en uno o dos días, a base de horas restadas al sueño.
2. Estudiar sin realizar pequeños descansos cada dos horas que te permitan relajar tu mente.
3. Dejarte distraer por las visitas que lleguen a tu casa.
4. Contestar al teléfono mientras estudias. Pide a tu familia que te coja los recados y, cuando termines, devuelve las llamadas.
5. Imponte un día a la semana para expansionarte (haz lo que más te guste: ve al cine...) y concentra en él tus citas. ( sábado o domingo)
6. No rompas tu disciplina diaria de estudio dejándote convencer por los amigos.


4. COMO ESTUDIAR

Cuando se estudia, se dispone generalmente de media jornada libre para estudiar. Las prisas de última hora y el intentar preparar un examen en unos días te llevarán al fracaso. Organízate para estudiar todos los días y a la misma hora: con la inercia se rinde mejor. No enfoques tu aprendizaje solo para aprobar un examen, sino para enriquecerte como ser humano; aprender no es un suplicio, la cultura te hará mejor persona y amigo, e incluso, un ligue más atractivo a los ojos de los demás.

5. DISEÑA TU PROPIO CALENDARIO

Divide las horas de estudio entre las asignaturas ( estudio y actividades) y Cumple con la planificación,
1) Lee atentamente lo que tienes que aprender, anotando las dudas o lo que no entiendas para preguntarlo. Si no comprendes lo que estudias, es imposible aprenderlo.
2) Subraya las ideas principales.
3) Realiza un esquema o ficha que, además de obligarte a estructurar mentalmente la enseñanza, te facilitará repasarla.
4) El resumen es además un buen ejercicio de emulación de examen. ( se puede hacer oral y con el esquema delante )
5) Memoriza las lecciones partiendo de las ideas básicas, luego las podrás desarrollar con toda la literatura que quieras.(La memorización se hace unos días antes del examen )
6) Repasa el tema por lo menos una vez, antes de pasar al siguiente.
7) Auto examínate en casa, solo o con ayuda de amigos o compañeros, te ayudará a adquirir rapidez en la exposición y a superar el nerviosismo que desatará el examen.

Por último, ¿Cómo ganar velocidad leyendo?

Ø Ser rápido al leer nos permite ganar tiempo para estudiar. Un lector sin práctica asimila cada minuto unas 100 palabras, mientras uno avezado logra en el mismo tiempo 900 palabras Existen varias técnicas para aumentar nuestra velocidad de lectura.
Ø Acostúmbrate a leer todos los días, empezando por textos sencillos hasta dominarlos, y busca luego textos cada vez más complicados.
Ø Aunque no conozcamos el significado de cada palabra, hay que concentrarse en el sentido general del texto.

Ø El vocablo desconocido debes apuntarlo y consultarlo más tarde en un diccionario, para comprobar si has deducido su significado por el contexto.
Ø Intenta ampliar el campo de acción del ojo moviéndolo lo menos posible mientras lees para incluir mayor número de palabras en cada desplazamiento.
Ø En una página cualquiera (un diario, un libro cuenta lo más rápido posible cuántas veces aparece la preposición "de" el artículo "un" o cualquier palabra elegida.
Ø No vuelvas nunca sobre lo ya leído antes de terminar un párrafo completo. Tampoco vocalices las palabras mientras las lees, ni sigas las frases con el dedo o con un lápiz.
EL DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN

lunes, 2 de enero de 2012

TÉCNICAS DE ESTUDIO- TRABAJO TUTORÍA







EL TRABAJO BIEN HECHO

Objetivos:

· Conocer las principales dificultades que pueden surgir en los estudios, analizando sus causas y buscando soluciones.

· Fomentar hábitos de trabajo diario y bien terminado: laboriosidad, esfuerzo, constancia...



Desarrollo de la sesión

1. Introducción del profesor:

A lo largo de toda vuestra etapa escolar se han podido dar altibajos, que suelen ser puntuales y en la mayoría de los casos sin importancia. Sin embargo, de cuando en cuando, aparecen problemas más serios que pueden degenerar en verdaderos fracasos escolares.

Cuando aparecen estos problemas lo importante es enfrentarlos con serenidad, reflexión e imaginación... Con ilusión de resolverlos. Un problema no es un motivo de desesperanza ni de frustración. Hay que enfrentarse a ellos y superarlos.

Lo primero, como siempre en los problemas humanos, es pensar. ¿Qué deficiencias o problemas presenta mi estudio? ¿A qué se deben, cuál es la raíz de esas dificultades? Si tenemos claro en qué consiste el problema y a qué se debe, hemos puesto los cimientos de su solución.


2. Trabajo individual del alumno:

El profesor presentará el documento "10 dificultades en el estudio", que expone los problemas más frecuentes que dificultan el rendimiento escolar:


– No estudiar – Lagunas
– Estudio atropellado – Ansiedad, angustia
– Confundir entender con saber – Timidez, inseguridad
– Dificultades de concentración – Empollones memorísticos
– Problemas de comprensión – Optimistas inconscientes


El documento se entrega a los alumnos y después de una lectura atenta personal el profesor irá comentando cada una de esas dificultades recalcando los consejos que aparecen en el documento para cada uno de esos problemas. A lo largo de la exposición es conveniente contar con las aportaciones de los alumnos.

Antes de terminar la sesión, los alumnos responderán al cuestionario sobre hábitos de estudio Es importante que anoten el nombre, ya que una vez recogido ese cuestionario se remitirá al Orientador para que lo comente con los alumnos en las entrevistas personales.

3. Material de apoyo:

Para el alumno:


Documento:"10 dificultades en el estudio"


Cuestionario sobre hábitos de estudio



4. Observaciones del profesor



10 DIFICULTADES EN EL ESTUDIO

Hay una serie de dificultades típicas en el estudio en las que probablemente habéis caído alguno de vosotros. Ya sea porque tenéis dificultades en la concentración, falta de base, demasiado optimismo, etc. hay que superarlas, porque según pasen los años, esos problemas no van a mejorar. Al contrario, tenderán a empeorar ya que el grado de exigencia académica va aumentando.

1. No estudiar o jugar a "como que estudio".

El gran problema de esos chicos no es que estudien mal o no puedan, sino que, simplemente, no estudian. Hacen tareas, deberes y dibujos, pero no estudian. Se meten en su cuarto dos horas, tranquilamente, y todo el mundo está convencido de que está estudiando. Pero estos chicos han podido pasarse la tarde entera haciendo un dibujo o una redacción sin estudiar. Así no se adquiere ese pozo necesario de conocimientos para cuando llegue el examen.

CONSEJO:

A estos estudiantes, lo que más les conviene, es empezar todos los días por estudiar. Nada más sentarse, que estudien un tiempo. Si son menores de 10 años, podría ser un cuarto de hora o veinte minutos. De 10 a 14 años, por lo menos tres cuartos de hora. Y chicos a partir de 15 años, por lo menos de una hora a hora y media de estudio todos los días. Y después del estudio, hacer las tareas. Necesitan un cierto control para que realmente sigan este plan. Si un chico tiene toda la tarde para hacer las tareas, gasta la tarde entera. Si tiene sólo una hora, se ajusta y va más deprisa. Además, el estudio cansa y hay que estudiar cuando se está más descansado.


2. Estudio atropellado, de últimos días.

Tiene que ver con el anterior. Éste alumno sí estudia, pero sólo unos días, antes del examen. Además, se crea en la familia la idea de que ha estudiado mucho ya que queda la sensación, tanto al chico como a los padres, de la última semana y media: se ha levantado pronto, se ha esforzado muchísimo, se ha acostado tarde estudiando. Así, piensan, no hay derecho a que luego suspenda. Pero, en realidad, falta el pozo necesario para que la memoria asimile y comprenda las lecciones.

CONSEJO:

El trabajo y el estudio diario, con control. Todos los días ha de estudiar algo. Si un día tiene mucha tarea, después del estudio hará mucha tarea. Que tiene poca tarea, después del estudio hará poca. Si no tiene tarea, sólo estudiará.


3. Falta de ejercicio. Confundir "Lo entiendo" con "Me lo sé".

Hay chicos que confunden el "lo entiendo" con "me lo sé". Leen una lección y como la entienden, ya creen que se la saben y dejan de estudiar. O si en clase entiende las matemáticas ya creen que se lo saben. Sin embargo, lo que les hace falta es ejercitación, repasar y hacer los ejercicios un par de veces para ver cómo funcionan. Es el caso típico de los chicos que fallan en las operaciones, aunque saben cómo hacer los ejercicios.

CONSEJO:

Que vean la ejercitación como parte de su estudio. Hay que enseñarles que "lo sé" es igual a "lo entiendo" más "me lo estudio". Entender es lo más difícil, pero una vez que lo entiendes hay que aprenderlo: hay que dedicar esfuerzo, repetirlo varias veces, hay que usar la memoria, hay que hacer tres veces más esos problemas.


4. Dificultades de concentración. Falta de control de la imaginación.

Hay chicos a los que les cuesta mucho concentrarse, les cuesta el arranque: desde que se sientan hasta que empiezan a estudiar pasa más de media hora. Están muy a medio gas y se les va fácilmente la imaginación.

CONSEJO:

Hay que empezar a estudiar a una hora fija para conseguir un buen rendimiento cerebral. Si una persona se acostumbra a hacer el esfuerzo de concentrarse todos los días a la misma hora, al cabo de veinte días la cabeza se concentra con más facilidad a esa hora.

Por otro lado, el mejor consejo para sujetar la imaginación es utilizarla en el estudio en lugar de hacer el esfuerzo de cambiar de pensamientos y empezar de nuevo cada vez que se nos va, hay que poner la imaginación en cada tema de estudio. Si estoy con volcanes, me imagino cómo son, la lava que echan, etc. Eso ayuda también a que se graben mejor las lecciones.

Con respecto a la televisión, hay que decir que cansa la cabeza y daña la capacidad de concentración, lo mismo que los videojuegos. Es mejor un ratito de lectura de un libro, del periódico, o incluso del tebeo, antes de ponerse a estudiar porque eso es como un precalentamiento.


5. Problemas de comprensión. Dificultades en la lectura. Vocabulario pobre.

Es el caso del chaval que se ve que se esfuerza pero que no puede. Es el chico al que si le explicas la lección y se la cuentas, se la aprende enseguida. Pero si tiene que aprendérsela él solo con el libro le cuesta mucho. Se siente defraudado, pues hay esfuerzo pero no resultados.

CONSEJO:

Lo que necesita es atajar el problema. Si lee mal tiene que leer mejor y esto no se consigue leyendo mucho, sino leyendo bien, ayudándole a leer mejor, corrigiéndole los defectos de lectura y ayudándole a hacerse un cuadernillo de vocabulario. Con ese pequeño diccionario personal tendrá que hacer ejercicios con las palabras desconocidas. Si no se ataja, no se mejora. Se le puede decir que estudie más, pero llega un momento en que se hunden. Y si hay un problema más serio, como dislexia, etc., hay que llevarle al especialista. No vale con estudiar más.

6. Lagunas. Falta de base.

Son los que entienden las matemáticas, por ejemplo, pero fallan en los quebrados, que pertenecen al programa del año pasado, cuando estaban enfermos.

CONSEJO:

Con éstos, hay que dejar de quejarse y ponerse a rellenar las lagunas. En el colegio es muy difícil, pero para ello es muy útil un profesor particular o que el hermano mayor se dedique a explicar. El profesor dirá cuáles son las lagunas. Y, una vez conocidas, habrá que solucionarlas, en vez de quejarse continuamente.


7. Ansiedad, angustia. Bloqueo emocional, inseguridad.

Hay chavales que por un exceso de ansiedad y de miedo a suspender se angustian. Comienzan a estudiar y como salen con el gran miedo a perder, se angustian. Quizá tras un año de malas experiencias, de un fracaso, de haber suspendido muchas... pierden la confianza en sí mismos y se sienten agobiados. Se les distingue fácilmente cuando llegan los exámenes pues tienen trastornos intestinales, duermen mal, están tensos, les sudan las manos en medio del examen, etc. Son chavales temerosos y eso les bloquea, pues no tienen la serenidad suficiente para sacar a la luz lo que saben.

CONSEJO:

Hay que tratarles de dos maneras. Primero, dándoles seguridad, valorando su esfuerzo, reforzando la confianza en que ellos son capaces, reforzando sus pequeños éxitos. Y, después, enseñándoles a controlar esa ansiedad, enseñándoles a relajarse, mediante algunas técnicas.


8. Timidez, inseguridad, no preguntar, no puedo.

En este caso, el bloqueo llega por la timidez y la vergüenza a preguntar. Es el temor al ridículo, a quedar mal y así, el "no puedo" es la excusa que ponen para no enfrentarse a un problema que les da miedo.

CONSEJO.

Hay que superar ese temor al ridículo y a preguntar. Hay que preguntar en clase, planteárselo uno como un punto de esfuerzo personal.


9. Los "empollones" memorísticos.

En estos chicos, el desarrollo intelectual no va parejo al sistema de estudio. Hasta los 12 años hay una gran facilidad para memorizar así, leyendo varias veces. Pero a partir de esa edad, la memoria es más lógica, más de relación, de sentido global. Hay chicos que pasan los cursos y siguen estudiando igual, leyendo veinte veces. Eso, además de aburridísimo, es un tipo de memoria peligrosa. Son los chavales de "lo tengo en la punta de la lengua"; "si me dice la primera palabra, sigo yo", "¿eso era lo que estaba en la página segunda?". Sufren mucho, dedican mucho tiempo y según pasan los cursos va a peor.

CONSEJO.

A estos alumnos hay que enseñarles a estudiar, a cambiar el método de estudio, sabiendo que al principio les costará, pero luego será muy eficaz.








  • 10. Los "optimistas" del "ya me lo sé, pregunta".

    "Lo tengo dominado, está chupado. A éstos hay que ayudarles a tocar tierra, preguntándoles para que comprueben que efectivamente no se lo saben.

    CONSEJO.

    Hay que enseñarles dos técnicas: que se autoevalúen y que repasen. Que no digan "Ya me lo sé" antes de haber cerrado un libro y de haberse preguntado. Y, a la vez, enseñarles a repasar. Los contenidos de las lecciones se aprenden bien una vez que se repasa. En el estudio se entiende, en los repasos es donde de verdad se aprende.